Esto no es solo ropa, es un pedacito de esas cosas que nos hacen sentir en casa: el mantel bordado de la abuela, los gorriones robando migas en la plaza, las frutas de los árboles del jardín y la picardía que nos hace quiénes somos.
Acá celebramos lo simple, lo cotidiano y lo que nos da alegría. Porque hay historias que se siguen contando de generación en generación, y algunas también se visten.
Somos barrio, somos mate compartido, somos la charla en la vereda. Ponételo, salí y vivilo.
Inspirado en lo que fuimos, pensado para lo que somos. 